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El último adiós a Lucero; la reina de belleza de Veracruz que murió en accidente automovilístico

* “Hermana si yo muero primero, no estés triste, que toque la banda”, Diana Ramírez.

* “¡No la puedo dejar ahí, entiéndanme. Lucero despierta!”, María de Jesús, madre de la reina de belleza.

Mari Alcalá

Cosoleacaque, Ver.- María de Jesús, madre de Lucero, monta un caballo en honor a su hija, mientras el caballo avanza en la cabalgata ella toma fuerzas para no desvanecerse, recorriendo las calles en donde acompañaba a su pequeña en cada uno de sus sueños en Oteapan.

La primera vez María de Jesús salió al lado de su hija en un carro alegórico rumbo a convertirse en reina flor de mayo. Luego cuando Lucero participó en la política en MC, en donde sería servidora pública este 2026. Esas mismas calles recorre al lado de Lucero que yace en un féretro rumbo al panteón de las luces.

Con música de banda, cabalgata, flores y rezos, despidieron a Lucero Ramírez, reina de Belleza que murió en fatal accidente automovilístico en la carretera Córdoba – Veracruz el pasado 17 de diciembre cuando regresaba de comprar juguetes y regalos que donaba a niños de escasos recursos.

Labor que realizaba desde los doce años, tenía una pequeña granja, con pollos, patos y borregos, engordaba a los animales, que luego utilizaba para cocinar y llevar comida a los hospitales, casas hogar, asilos de ancianos, y en navidad regalaba cenas en navidad.

El féretro salió de la casa de Los Naranjos, antes de salir el cortejo fúnebre a Oteapan, Lucero tenía una pequeña granja, ella les daba de comer y los cuidada. Mientras salía el féretro de su casa, los animales de la granja se soltaron, como si ella se estuviera despidiendo, los borregos balando fuerte, los perros aullando, los patos caminando desorientados.

Lucero amaba a sus animales, pero desbordaba amor por los niños, pues decía que ellos son inocentes, y no había maldad en ellos.

Lucero, tenía belleza, carisma y nobleza, esto en alguna ocasión despertó envidias, experimentó miedo, pero contaba con el apoyo de su familia, y esto hacía que tomara fuerzas y lograra sus objetivos.

Tan solo con 22 años, se convirtió en la voz de los desprotegidos, se graduó como Licenciada en Derecho para apoyar a las personas vulnerables.

En mayo del 2023 en Oteapan tras convertirse en la primera mujer indígena “flor de Mayo” de tez clara y cabellera rubia, comenzó una lucha por el empoderamiento de las mujeres oteapanenses que por años algunas han tenido que vivir en sumisión. Hoy son esos paisanos quienes le dan el último adiós.

“Hermana si yo muero primero, no estés triste, que toque la banda”, le dijo Lucero a Diana, su hermana. Y así fue, la misa de cuerpo presente se llevó acabo en la parroquia el señor de la salud, la iglesia tuvo llenó total.

Una muerte que consternó al sur del estado de Veracruz

De la parroquia los restos fueron llevados al panteón de Oteapan, mientras la banda tocaba, “El día que yo me muera
No voy a llevarme nada
Hay que darle gusto al gusto
La vida pronto se acaba
Lo que pasó en este mundo
Nomás el recuerdo queda
Ya muerto voy a llevarme
Nomás un puño de tierra”.

Lucero dio su último recorrido en Oteapan, paso por el mural a su honor. Ahí los dolientes dejaron veladoras y flores. La familia ha sepultado a la pequeña de casa, a la reina, “¡No la puedo dejar ahí, entiéndanme. Hija despierta!”, María de Jesús madre de Lucero.

Gran parte de su vida de María de Jesus se va con Lucero, sus hermanos tratan de ser fuertes por su madre, pero lo cierto es que es imposible ser indiferente, la muerte de la reina de casa, de la reina de Oteapan, ha entristecido a muchos corazones. A los niños con discapacidad que apoyaba, a sus animalitos de la granja, a sus amigos y colaboradores, a todos…

Lucero hoy yace en una tumba en el panteón de las luces, y aunque hoy hay dolor en la familia y amigos, ellos serán los que mantengan su nombre vivo para siempre. Por que Lucero como lo dice su nombre nació para brillar.

Oteapan es de origen náhuatl y significa “camino al pozo”, las palabras de Lucero para las mujeres de Oteapan hoy retumban y son recordadas.

“A ti mujer que vas camino al pozo, que no te detenga la sociedad, que no te limite, tu misma impones tus límites. Por eso, caminemos al frente, y eduquemos a nuestras nuevas generaciones, a que la sociedad no nos limite, que nosotras, somos fuertes y vamos por un nuevo futuro”.

Ahora sí, como hubiera dicho Lucero con voz efusiva “¡muchachos que siga tocando la banda!”…

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