OPINIÓN

NO ES IA, ES REAL

Los Políticos

Salvador Muñoz

A veces la IA puede estar más cerca de la realidad que la realidad misma.

Circula una imagen de Adán Augusto López Hernández y Miguel Ángel Yunes Linares en la fiesta del Senador Yunes Márquez. Eso no es sorprendente. En lo absoluto. Es más, el encargado de difundir esa imagen fue el mismo tabasqueño cuando se había asegurado que en la fiesta por el tostón de Chiquiyunes, no iba a estar Miyuli… Adán envió esa foto como “Prueba de Vida”…

Hablamos de la nueva imagen que circula… la del Senador tabasqueño con el Senador suplente en esa fiesta con un ingrediente nuevo: la imagen celestial de Andrés Manuel López Obrador atrás de ellos, como evocando aquel “Angelito de mi guarda… de mi dulce compañía… no me desampares… ni de noche ni de día”…

Sí, hasta parece chunga… el asunto es lo que pocos ven detrás de la foto de Adán Augusto y Yunes Linares y no nos referimos al Arcángel (digo, por el tamaño del animal, ni modo de ponerle Querubín)…

Esa imagen, aunque es obvio que se trata de inteligencia artificial, parece broma, parece anécdota, parece desmadre, parece burla, pero es más serio de lo que parece… y más cuando todo se centró en estos dos personajes, tanto, que nadie peló al cumpleañero o a Nacho Mier, el nuevo Coordinador de los Senadores de Morena “ni a 10 senadoras y senadores más, entre ellos dos del PAN, uno del PRI y uno del PT; los demás eran Morenos… por cierto Manuel Huerta  no fue uno de ellos” (dixit Oved Contreras en sus Secas Mecas).

Y es eso lo que quizás al morenismo puro, al que se forjó a punta de martillazos por parte de un sistema que los acorralaba, el morenismo que ve cómo sus filas se engrosan de expriístas, expanistas, exnaranjas, nomás no le cuadra…

No, que Adán Augusto pida que le tomen una foto al lado de Miguel Ángel Yunes Linares es quizás un hecho que realmente les viene valiendo madres…

Lo que les preocupa, lo que les incomoda, lo que les cae en la punta del dedo chiquito del pie, es lo que realmente representan esas fotos… La imagen donde sólo aparecen ellos dos… y la otra, donde detrás de ambos emerge el arcángel tropical de Macuspana como dando bendición, absolución y cobertura política.

Visto desde el ángulo religioso, Adán Augusto termina convertido en una especie de sacerdote de la reconciliación obradorista: el intermediario entre el mortal y el ser celestial.
El hombre que acerca la gracia, administra indulgencias políticas y extiende certificados de pureza revolucionaria a quienes ayer eran señalados como enemigos del movimiento.

Y si no me creen, qué piensan que ese ser celestial andaba haciendo en la fiesta de cumpleaños de Chiquiyunes?

Exacto! Protegiendo a los presentes en el estero de las explosiones marítimas que hicieron que el show se lo robara Zenyazen!

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