Darío Pale
Xalapa, Ver.- Productores lecheros del centro de acopio de Palma Sola denunciaron que desde el pasado 1 de junio la empresa federal Leche para el Bienestar suspendió la recepción de su producción, situación que afecta a cerca de 45 ganaderos de la región y pone en riesgo la comercialización de entre 14 mil y 20 mil litros diarios de leche.
Martín de Jesús Sosa Molina, en representación de los productores afectados, explicó que la problemática comenzó hace aproximadamente un mes cuando a algunos ganaderos les fueron cancelados sus códigos de entrega.
Sin embargo, a partir del 1 de junio la medida se extendió a la totalidad de los proveedores del centro de acopio.
“Nos dejaron de recibir la leche a todos los productores del centro de acopio de Palma Sola. Somos entre 40 y 45 productores y estamos hablando de entre 14 y 20 mil litros diarios que ya no tienen destino seguro”, señaló.
Indicó que la instrucción provino de oficinas centrales de Leche para el Bienestar en la Ciudad de México, anteriormente conocida como Liconsa. Como justificación, se les informó que se realiza una revisión de expedientes para validar nuevamente a los productores.
No obstante, los afectados consideran injusto que el proceso se haya realizado sin otorgar un plazo para corregir posibles inconsistencias documentales.
“Si nos dicen que hay algún documento pendiente o alguna inconsistencia, lo aceptamos, pero que nos den una prórroga. No pueden simplemente dejar de recibir la leche de un día para otro porque la producción no se detiene”, manifestó.
Los productores señalaron que la situación se agrava debido a que se aproxima la temporada de lluvias, periodo en el que la producción de leche aumenta considerablemente.
“Ahorita estamos en época de sequía, pero ya vienen las lluvias y la producción prácticamente se duplica. Hay productores que hoy sacan 100 litros y en unas semanas estarán produciendo hasta 250 litros diarios”, explicó.
Ante la falta de compradores suficientes, algunos productores han tenido que vender su leche por debajo del precio habitual o incluso desechar parte de la producción.
Actualmente, Leche para el Bienestar les paga 11.20 pesos por litro, mientras que los queseros de la región no pueden ofrecer más de nueve pesos, además de que ya se encuentran saturados y no tienen capacidad para absorber toda la producción.
Los ganaderos descartaron que la suspensión esté relacionada con el problema del gusano barrenador y afirmaron que se trata exclusivamente de un asunto administrativo derivado de la revisión de expedientes.
Asimismo, señalaron que han mantenido comunicación con autoridades estatales y con el gerente regional de Leche para el Bienestar, pero hasta el momento no han recibido una respuesta definitiva por parte de la federación.
“Nos dicen que los expedientes están en revisión, pero no nos informan cuándo se resolverá ni cuáles son las observaciones. Lo único que pedimos es que nos expliquen el motivo y nos permitan seguir entregando la leche mientras se aclara la situación”, expuso.
La problemática también estaría afectando a productores de otras zonas como La Joya, Acajete, Naolinco, Piedras Negras, Isla y posiblemente Ozuluama, por lo que los afectados buscan coordinarse para solicitar una mesa de diálogo con autoridades federales.
Los productores advirtieron que, de no obtener una solución en los próximos días, podrían emprender movilizaciones y bloqueos carreteros para exigir atención.
“Lo que queremos es una respuesta. No estamos pidiendo nada extraordinario, sólo que nos reciban la leche como se ha hecho durante los últimos 21 años que ha operado el centro de acopio de Palma Sola. Si no hay respuesta, tendremos que manifestarnos y podría contemplarse el cierre de la carretera federal 180 y la autopista”, advirtió Sosa Molina.
Finalmente, los ganaderos insistieron en que la actividad lechera no puede detenerse, ya que las vacas deben ordeñarse diariamente, independientemente de las condiciones climáticas o administrativas, por lo que cada día sin comercialización representa pérdidas económicas crecientes para decenas de familias de la región.
Los ganaderos trajeron dos vacas de nombre Cierva y Concha del municipio de Acajete, además de que tiraron aproximadamente 80 litros de leche en la calle de Enríquez además de que regalaron leche a los transeúntes.




