REGIÓN

Padres acusan presunta discriminación en primaria de Los Pescados

Darío Pale

Xalapa, Ver.- Los padres de Ángel, un estudiante de 11 años diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) grado 1, denunciaron presuntos actos de discriminación, exclusión y afectaciones emocionales en contra de su hijo por parte de una docente de la escuela primaria Enrique Pestalozzi, ubicada en la localidad de Los Pescados, municipio de Perote.

María de los Remedios López Pérez y Eliseo Chávez Morales señalaron que la situación ha impactado severamente en el bienestar emocional del menor, quien actualmente cursa el sexto grado de primaria, al grado de perder el interés por asistir a clases y presentar crisis emocionales.

“Mi hijo está siendo víctima de bullying y acoso por parte de la maestra. Ha sido discriminado y ahorita lo que queremos expresar es que está siendo excluido en la escuela”, afirmó la madre.

De acuerdo con los padres, los problemas comenzaron cuando Ángel cursaba el tercer grado y fue alumno de la misma docente. Sin embargo, aseguran que durante el presente ciclo escolar la situación se agravó, provocando consecuencias emocionales que requirieron atención psicológica.

La madre explicó que un especialista que atendió al menor emitió un oficio en el que recomendó evitar la convivencia entre el estudiante y la profesora debido al impacto que la relación estaba generando en su salud emocional.

“El psicólogo nos hizo favor de presentar un oficio en el que indica que ya no puede estar en convivencia con la maestra. Mi hijo tuvo un bloqueo emocional que marcó la parte psicológica”, señaló.

Según relatan, Ángel manifestó sentirse ignorado dentro del aula, ya que presuntamente se le negaban oportunidades de participar y sus intervenciones eran minimizadas. Las situaciones de estrés y frustración derivaron en episodios de llanto, náuseas y afectaciones físicas.

“En una ocasión, por la impotencia y frustración, se le reventaron venitas de la frente, eso nos explicó el médico”, comentó la madre.

Los padres también denunciaron que el menor fue víctima de bullying por parte de algunos compañeros y acusaron que no hubo una intervención efectiva por parte del personal docente para atender la situación.

La situación llegó al punto de que Ángel expresó su deseo de abandonar sus estudios y dedicarse a trabajar en el campo junto a su padre, pese a que anteriormente mostraba interés por continuar preparándose académicamente y tenía como meta estudiar áreas relacionadas con la robótica.

“Mi hijo ya no quería ir a la escuela. Me decía que mejor quería dedicarse al campo. A mí me lastima porque están afectando también sus sueños”, expresó su madre.

No obstante, los padres señalaron que hace algunos meses el estudiante fue cambiado de grupo, situación que permitió una notable mejoría en su estado emocional y rendimiento escolar.

“Vi en mi hijo un cambio espectacular. Se levanta solo para ir a la escuela, volvió a motivarse y retomó sus sueños”, afirmó.

La inconformidad más reciente surgió luego de que, según los padres, Ángel fuera excluido de participar en la escolta escolar a pesar de encontrarse entre los alumnos con mejores calificaciones.

“La razón que da la directora es que mi hijo es oyente, que no es alumno de la escuela. Yo tengo constancias y recibos de pago. ¿Cómo es posible que no tenga derecho a participar? Lo que me molesta es que lo están excluyendo”, señaló la madre.

Ante estos hechos, la familia presentó un oficio ante la Supervisión Escolar, instancia que ya revisa el caso. El documento fue entregado el pasado 9 de junio y cuenta con los sellos de recibido correspondientes.

Los padres señalaron que también fueron informados sobre la posibilidad de presentar denuncias ante otras autoridades competentes en caso de considerarlo necesario.

“Lo que nosotros queremos es que se vayan la maestra y la directora de la escuela porque ya han pasado muchas cosas y que esto no quede impune. Estamos luchando por los derechos de mi hijo porque lo están minimizando y lo quieren hacer menos”, expresó la madre.

Por su parte, Eliseo Chávez Morales manifestó preocupación por posibles represalias hacia su hija menor, quien también estudia en el mismo plantel educativo.

“Mi hijo sale este año de la primaria, pero se queda mi niña y también se quedan más niños. Ese es nuestro temor, que más adelante la agarren en contra de ella”, indicó.

El padre aprovechó para hacer un llamado a las autoridades educativas a fortalecer la capacitación de docentes en materia de inclusión y atención a estudiantes con autismo y otras condiciones del neurodesarrollo.

“Mi hijo no es el único ni será el último niño con autismo en una escuela. Yo les exigiría a las autoridades que capaciten más a sus maestros, porque muchas veces hay desconocimiento sobre estas condiciones y eso termina afectando a los alumnos”, afirmó.

Finalmente, la familia pidió que las investigaciones continúen aun cuando concluya el presente ciclo escolar y exhortó a otros padres de familia a denunciar cualquier situación que vulnere los derechos de niñas, niños y adolescentes.

“Lo que pido es que se haga justicia, porque a mi hijo lo discriminaron y lo excluyeron. Los maestros deben tratar a los niños con respeto y dignidad, especialmente cuando se les confía lo más valioso que tenemos como padres, que son nuestros hijos”, concluyó.

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