SALUD

Obesidad, pandemia silenciosa: Herrera Alarcón

Darío Pale

Xalapa, Ver.- La obesidad en México se ha convertido en una “pandemia silenciosa” construida a lo largo de décadas por la combinación de gobiernos negligentes, una industria alimentaria agresiva y un sistema de salud enfocado en atender consecuencias más que en prevenir enfermedades, afirmó el médico y ex secretario de Salud de Veracruz, Valentín Herrera Alarcón.

El especialista señaló que actualmente siete de cada diez adultos mexicanos viven con sobrepeso u obesidad, mientras que el país figura entre las naciones con mayores índices de obesidad infantil en el mundo, situación que calificó como alarmante.

“La obesidad es el reflejo visible de un fracaso colectivo. México se ha convertido en uno de los países con mayor carga de obesidad en el planeta y ocupa actualmente los primeros lugares globales en prevalencia de obesidad en adultos”, expresó.

Herrera Alarcón consideró que durante años se ha promovido la idea de que la obesidad es consecuencia exclusiva de decisiones individuales, como una mala alimentación o la falta de actividad física; sin embargo, advirtió que esa explicación resulta insuficiente para entender la magnitud del problema.

“La obesidad mexicana es el resultado de una tormenta perfecta. Se ha repetido la idea cómoda de que las personas comen demasiado o no hacen ejercicio, pero reducir una crisis sanitaria nacional a la voluntad individual es una explicación demasiado simple”, sostuvo.

Explicó que millones de mexicanos crecieron en entornos que favorecen el aumento de peso, donde la disponibilidad de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas ha desplazado progresivamente a la dieta tradicional basada en maíz, frijol, verduras y alimentos preparados en casa.

El ex funcionario recordó que a partir de la década de los setenta México experimentó un cambio drástico en sus patrones alimentarios, impulsado por la expansión de productos industrializados, comida rápida, harinas refinadas y botanas de alto contenido calórico.

A ello, añadió, se suma una susceptibilidad metabólica particular de la población mexicana, derivada de factores genéticos que favorecen el desarrollo de resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y acumulación de grasa visceral.

Respecto a la respuesta gubernamental, Herrera Alarcón afirmó que los esfuerzos institucionales han sido insuficientes y se han limitado principalmente a campañas informativas y consultas médicas que suelen llegar cuando las enfermedades asociadas ya están avanzadas.

“La atención primaria en salud ha fallado en uno de sus objetivos fundamentales: prevenir la enfermedad antes de que aparezca o detenerla en etapas tempranas. El sistema está mejor preparado para atender las consecuencias que para evitar las causas”, indicó.

Señaló que con frecuencia se atiende a pacientes cuando ya presentan complicaciones severas derivadas de la diabetes, hipertensión u otras enfermedades relacionadas con la obesidad, lo que incrementa los costos económicos y humanos para el sistema de salud.

Finalmente, sostuvo que el combate a la obesidad requiere mucho más que medicamentos, cirugías o llamados de atención a la población, por lo que urgió a implementar una transformación profunda de las políticas públicas.

“México necesita prevención desde la infancia, una atención primaria sólida, regulación efectiva de productos dañinos, promoción permanente de la actividad física y una educación nutricional seria”, concluyó.

El especialista insistió en que la obesidad debe entenderse como un problema estructural y de salud pública que demanda acciones coordinadas entre autoridades, sector educativo, industria alimentaria y sociedad para revertir una de las crisis sanitarias más importantes que enfrenta el país.

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