* La Presidenta encabezó graduación en la Escuela Naval de Antón Lizardo.
Alejandro Ávila
Alvarado, Ver.- En un acto cargado de solemnidad e historia en las costas veracruzanas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la ceremonia de graduación de la Heroica Escuela Naval Militar en Antón Lizardo, donde exhortó a los nuevos cadetes a defender la soberanía nacional y servir a la patria bajo los principios de honestidad, humildad y disciplina.
Ante familiares, mandos militares y autoridades civiles, la mandataria destacó que la entrega del sable y las insignias de grado representan mucho más que un logro académico o militar; constituyen un pacto de lealtad con la ciudadanía tras años de rigurosa formación académica, física y mental.
“El mayor honor de un marino mexicano no es el rango que alcanza, sino la confianza que el pueblo deposita en ustedes”, enfatizó la jefa del Ejecutivo durante su discurso central.
Sheinbaum Pardo recalcó que la formación que imparte la Secretaría de Marina (SEMAR) a mujeres y hombres tiene como pilar fundamental la protección del país y la salvaguarda de su independencia territorial. En ese sentido, hizo un llamado a ejercer un liderazgo ético basado en el ejemplo cotidiano.
“El uniforme no hace más grande a quien lo porta, sino que le exige ser mejor ser humano todos los días”, afirmó.
Además, destacó el alto nivel de aprobación y confianza con el que cuenta la Secretaría de Marina entre la población mexicana, fruto de su constante labor en auxilio a la población civil mediante el Plan Marina, acciones de rescate, atención ante desastres naturales y la vigilancia de las costas nacionales.
La Heroica Escuela Naval Militar, ubicada en Antón Lizardo, municipio de Alvarado, es el plantel educativo militar de mayor tradición en la formación de oficiales de mando de la Armada de México. Históricamente, la institución ha sido pilar en la defensa del territorio, recordando episodios clave en la memoria heroica del puerto de Veracruz.
Para finalizar, la presidenta pidió a la nueva generación de oficiales honrar el legado de la institución y mantenerse firmes como un referente ético para las futuras generaciones. “México confía en que estarán presentes cuando el país los necesite”, concluyó.




