Alejandro Ávila
Veracruz, Ver.- El conflicto en Medio Oriente y el alza global en los precios del petróleo han encendido las alarmas en el sector logístico nacional. José Manuel Urreta Ortega, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (CAMEINTRAM), advirtió que el costo promedio del transporte de contenedores se disparó un 70% interanual, amenazando el crecimiento económico del país.
A este complejo entorno internacional se le suma el impacto del “peso fuerte”, que encarece los productos nacionales en el exterior, y la incertidumbre en las reglas comerciales con Estados Unidos bajo el T-MEC, factores que han llevado a diversos inversionistas a pausar sus proyectos en la región.
Aunque la relocalización de cadenas de suministro (nearshoring) representa una oportunidad histórica para México, la infraestructura nacional enfrenta severos embotellamientos, Urreta Ortega señaló que, pese a contar con 118 terminales portuarias en ambos litorales, persisten rezagos críticos en digitalización, automatización y conectividad intermodal.
Las excesivas demoras en las aduanas restan agilidad al comercio exterior, por lo que urgió a resolver la saturación operativa antes de que la demanda rebase la capacidad logística instalada en el país. Para contrarrestar estas presiones, la CAMEINTRAM propuso una estrategia nacional enfocada en la modernización aduanera, la certeza jurídica y el rescate de la marina mercante local.
El organismo solicitó una alianza estrecha con la Secretaría de Marina y dependencias clave para impulsar el cabotaje y la construcción naval mexicana mediante incentivos fiscales y preferencia de atraque.
“Las presiones son reales, pero la inversión portuaria y la cohesión entre el sector y las autoridades nos permitirán consolidar a México en el nuevo entorno internacional”, concluyó el directivo.




