OPINIÓN

La vivienda, ¿un derecho imposible?

“DEBO, NO NIEGO; PAGO, LO JUSTO”

Teresa Carbajal

Siguen llegando los casos de personas que de un día para otro descubrieron que sus propiedades habían sido vendidas mediante poderes notariales que nunca autorizaron, eso sí; que en apariencia fueron levantados, con todas las de la ley ante notarías públicas.

Ello a la par, de otras personas (muchas también) que se preguntan, ¿qué tan seguro es comprar una casa en remate?, o qué tan seguro es “entrarle” a los remates bancarios.

Estos últimos, son casos mínimos, de entre quienes buscan hacer una inversión con su dinero, y que acuden atraídos a la idea, por haber escuchado alguna charla curiosa de café, o porque algún amigo ya les comentó, de esa ‘nueva’ forma de comprar casa barata.

El mayor número de casos, de este segundo supuesto, es por parte de los compradores, que ven en la compra de casa propia un sueño casi imposible de cumplir, ya sea porque no son sujetos de crédito, o porque sus ingresos no resultan suficientes para pagar una mensualidad hipotecaria.

Pero que, a la vez, ya están cansados de pagar de renta, y por ello, buscan incesantemente opciones para ser dueños de su propia casa.
En este caso, es el problema no resuelto por el Estado de que cada mexicano, o mexicana tenga acceso a vivienda digna y decorosa, como lo reza la promesa constitucional, en el texto vigente.

Así, desairados por el sistema bancario o financiero formal, eligen creer en publicidad que resultará en el corto plazo, engañosa, y fraudulenta, llevándolos a perder su inversión, o lo poco que hayan ahorrado en sus años de vida productiva.

Esto, ante la ineficacia y desinterés sobre todo de las instituciones encargadas de reprimir y reprender la publicidad falsa que ahora, parece que cualquiera puede subir a las redes sociales, y desaparecer, no sin antes defraudar, al que se deje; y mucho antes de que cualquiera pueda seguirles el rastro.

Muchos se cuestionan sobre los fraudes inmobiliarios, que últimamente han cobrado relevancia por el escándalo mediático que han generado, la indignación de las víctimas o afectados, y sobre todo por el silencio institucional que durante mucho tiempo se sostuvo y que solo fue, gracias al valor de los afectados y víctimas del delito, que se atrevieron a dar la cara, que pudo salir a la luz pública en forma de denuncia.

Los casos seguirán su curso, y seguro muchos más estarán por iniciarse en las fiscalías o tribunales civiles por nulidades de los actos fraudulentos, lo que es un hecho es que, de ahora en adelante, vale mucho la pena y adquiere todo el sentido, -y necesidad- hablar de las prevenciones a tomar, en uno u otro caso de quienes buscan vender ó comprar un inmueble.

Si Usted es dueño y busca vender, tenga cuidado con los “potenciales clientes” no facilite su información a cualquiera, no comparta sus datos personales, y no se explaye en la confianza con cualquiera.

Busque un asesor o vendedor de confianza que desde luego será un experto en el tema inmobiliario, quien debe tener todo el cuidado para el tratamiento de su información, datos personales, cuentas bancarias, datos confidenciales, muestra de la propiedad, y vigilancia de la información que se va a compartir como publicidad.

Este vendedor debe garantizar que llegue Usted a la Notaría de su confianza para cerrar el trato comercial, y que reciba en su cuenta el importe correcto y completo de la operación.

Mantenga un monitoreo estricto en el Registro Público de la Propiedad, para asegurarse que no haya notas o avisos de venta preventivos, antes de que Usted esté enterado, y pueda detener a tiempo cualquier intento de fraude.

Mantenga la confidencialidad del acto, incluso con sus amigos o familiares, pues puede en algún caso circular información que le ponga en riesgo en materia de seguridad, o de su patrimonio.

Si Usted es el comprador, verifique toda la publicidad que llegue a sus manos, póngase en manos de un abogado con conocimiento en bienes raíces, que pueda verificar la propiedad y la identidad de quien hace la oferta de venta.

Si hay juicios de por medio, ¡evite tomar ese tipo de asuntos!, porque no estará comprando una casa, sino un juicio en cesión de derechos litigiosos que le llevará años recuperar, si es que no le opera alguna prescripción o caducidad de los derechos de su cedente.

En todo contrato de cesión se asume el riesgo de lo que no pueda salir bien, y por eso mismo hay que tener cuidado. Más vale no dejarse llevar por la emoción del momento de estrenar casa a bajo precio, o con excesivas facilidades, recuerde el dicho aquel de que no todo lo que brilla es oro. Y lo mismo aplica con la compra de autos, pero de eso hablamos otro día.

Si tiene dudas o deudas llame al 2281148502 visite www.elbarzonrc.org Contacte elbarzonrc@yahoo.com.mx, O sígame en @terecarbajal

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