Alejandro Ávila
Veracruz, Ver.- Con la finalidad de evitar riesgos contra la salud, el diputado local, Carlos Marcelo Ruiz Sánchez, presentó una iniciativa para frenar el intrusismo médico; es decir, que personas sin la carrera de medicina mi especialidad realicen cirugías o procedimientos invasivos.
El líder de la bancada del Partido Verde en el Congreso de Veracruz expuso que, si el tratamiento requiere inyectar, infiltrar o meter sustancias al cuerpo, solo lo podrá hacer un médico especialista certificado y con cédula en mano.
El legislador reconoció que la demanda por lucir mejor ha hecho que proliferen spas, clínicas estéticas y salones de belleza que ofrecen tratamientos médicos a precios de regalo, pero sin ninguna medida sanitaria.
Cabe aclarar que, la reforma no va en contra de las cosmetólogas o cosmiatras. Al contrario, delimita muy bien sus tareas (como masajes o limpiezas faciales) para que sigan trabajando con normalidad, pero dejando las agujas y los bisturís exclusivamente a los cirujanos plásticos y dermatólogos.
Si la reforma se aprueba, quienes realicen estos procedimientos ilegales sin ser médicos de profesión, se enfrentarán a multas económicas, clausura inmediata y definitiva del local, decomiso de todas las sustancias y productos piratas y denuncias penales que podrían terminar en la cárcel por ejercicio ilegal de la profesión.
La iniciativa no surge de la nada, responde a una realidad alarmante que el estado lleva arrastrando desde hace años.
En la zona conurbada Veracruz – Boca del Río y en la capital, Xalapa, la Policía de Ministerial y la COFEPRIS han detectado clínicas clandestinas que operan en departamentos residenciales o estéticas traseras. Muchas de las víctimas son enganchadas por redes sociales con ofertas de “bótox” o “rellenos” a un tercio de su valor real.
La Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER) ha alertado que en el estado se ha vuelto común el uso de biopolímeros, aceite de cocina, aceite de bebé o silicona industrial haciéndolos pasar por ácido hialurónico. Estas sustancias causan necrosis (muerte del tejido), infecciones severas y, en el peor de los casos, la muerte por embolia.
Se estima que por cada cirujano plástico certificado en el estado, operan hasta cinco personas de manera ilegal (médicos generales con “maestrías” exprés de fin de semana, o de plano estilistas). Además, el 90% de los casos de negligencia en estos lugares no se denuncian por pena o miedo de las víctimas.
Con esta ley se busca que, si decides hacerte un cambio estético, tengas la certeza de que saldrás de la clínica con la autoestima alta y no en una camilla rumbo a urgencias.




